Punto dorado en feudo templario

El SIMA Peligros Fútbol Sala superó con notable alto un envite que, pese a saldarse con empate, permitió vislumbrar todo el potencial de los de Balboa. En un partido de poder a poder, donde nadie especuló, los nazaríes fueron capaces de someter durante el primer acto a los de García, en un Rivera Montero hasta la bandera que generaba un voltaje de decibelios ensordecedor desde el minuto uno. Los rojiblancos fueron capaces de soportar estoicamente la tormenta pacense en la segunda mitad, para terminar rascando un punto valiosísimo de un feudo infernal.

Cómo no sería el partido que, a su término, los cuatrocientos espectadores pacenses dedicaron una ovación cerrada a ambos equipos por el voltaje competitivo, el ritmo frenético y la apuesta ofensiva que brindó un partido de muchísimos quilates en todos los aspectos. Algo que las dos plantillas agradecieron devolviendo el aplauso, mientras se abrazaban y se felicitaban en el centro de la pista por el espectáculo ofrecido durante los cuarenta minutos.

El partido comenzó ya con ocasiones desde el primer instante cuando José Ángel desbarató un mano a mano a los cinco segundos de partido, algo a lo que los nazaríes replicaron de forma inmediata con una triple ocasión de Jesús que, milagrosamente, el guardameta pacense logró neutralizar. El intercambio de golpes fue la tónica dominante de un duelo en el que nadie quiso especular en ningún momento. El balón circulaba a una velocidad superior a la que ambas defensas eran capaces de soportar, lo que llevó a los metas a esforzarse al máximo de principio a fin.

En estas, llegaría el cero a uno gracias a una cabalgada de Motos por el costado diestro, rompiendo a su par, y disparando en semifallo de manera que Chacho no pudo atrapar el cuero que quedó muerto para que Pablo, que olió sangre, irrumpiera cual oportunista para asestar el primer golpe rojiblanco de la noche, transformando la diana inaugural al segundo palo. Acto seguido, otra cabalgada de Motos por el mismo sitio le permitió asistir con un pase de la muerte a Bailón que, tras pisar el cuero, envió un inapelable obús que limpió las telarañas de la escuadra del palo largo, enmudeciendo al Rivera Montero.

Con todo, cuando parecía que los de Balboa asumían el mando del choque, el conjunto templario sacaría sus espadas para asestar dos contundentes sablazos. Primero Piku logró marcharse de todo el mundo dejando a José Ángel en el suelo y culminar a puerta vacía en una brillante acción individual. Acto seguido, escasos diez segundos después, una pérdida en la creación propiciaría que los pacenses, crecidos, devolvieran las tablas gracias a un latigazo exterior de Chicho, imposible para José Ángel. Pese a todo, los rojiblancos volverían a levantarse mediante una acción imposible de Jorge que, en una baldosa, se marchó de tres futbolistas verdiblancos, para asistir a Pablo que irrumpía libre de marca en el segundo palo materializando el dos a tres.

Con todo, esto volvió a espolear al Jerez que puso una marcha más para asediar el marco de José Ángel, sin cuartel, obligándole a concatenar un paradón tras otro, rayando lo imposible y asistido por el Palo que repelió un violento latigazo exterior de Piku. A falta de minuto y medio llegaría el tres a tres cuando Juan aprovechó una falta de entendimiento entre José Ángel y Motos para recoger un balón fácil, permitiendo a Juan robarles la cartera para colocar las tablas de nuevo en el luminoso. Cuando parecía que el choque se marcharía con empate al descanso, los rojiblancos materializarían una acción de pizarra para que Motos, golpeando de primeras tras un saque de esquina, alojase con violencia y precisión quirúrgica el esférico en la escuadra del palo largo situando el tres a cuatro con el que sendos equipos regresarían a los vestuarios.

Tras la reanudación, si bien la primera parte fue para el SIMA Peligros Fútbol Sala, que fue capaz de dominar y someter a los templarios, en la segunda ocurriría lo contrario. Los pacenses pusieron una marcha más para arrinconar a los de Balboa, que se vieron forzados a pugnar por consumar un nuevo ejercicio de supervivencia frente a un huracán local completamente desatado que propició que, a los veinticinco de partido, Pablo desviara involuntariamente el balón hacia su propia portería en un tanto con polémica puesto que los nazaríes entendían que el cuero no había rebasado por completo la línea de gol, algo que no evitó que, del mismo modo, este subiera al electrónico.

Rebasado el ecuador del segundo acto, llegaría una fulgurante y quirúrgica contra en la que tirando paredes, Germán, que había salido en sustitución de José Ángel, materializase el cuatro a cinco para los rojiblancos. Momento este en el que los nazaríes dieron un paso adelante sacudiéndose todo el dominio verdiblanco para gozar de varias situaciones claras de gol: otra de Germán en boca de gol, una de Jesús mano a mano en carrera que desbarató el meta local y otro obús exterior de Miyi que se marchó muy cerca del marco jerecista. Con todo, los de García se recompondrían para crear la oleada templaria definitiva, aunque no pudieron aprovechar la ventaja numérica fruto de la expulsión de Motos.

En cuestión de cincuenta segundos primero Aitor transformaría un diez metros favorable a los de casa y, después, Koko pondría, a falta de un minuto para el final, por primera vez por delante en el partido al Jerez de los Caballeros. Sin embargo, con juego de cinco rojiblanco, los nazaríes propiciaron una falta que conduciría a los diez metros a Miyi para transformar el lanzamiento que sellaría un seis a seis final con un guión de partido digno de enfrentamientos de tronío entre los más grandes de la máxima categoría.

Algo que el público de Jerez de los Caballeros, entregado y en pie, supo reconocer brindando una ovación cerrada durante casi un minuto completo a sendos equipos que devolvieron el gesto en un partido de fútbol sala de un nivel y voltaje tan alto como hace muchos años que no se le recuerda a un equipo de Granada.

Al término del partido Ramón Balboa valoró así el punto en feudo templario: “Para empezar creo que puntuar aquí no es nada fácil. Ya hemos visto cómo aprietan tanto el equipo como el público. Entendemos que es un escenario donde casi nadie va a conseguir rascar puntos. Ellos cuentan con un juego vertical, directo, acumulando una cuantiosa cantidad de disparos exteriores para obligar a la defensa a abrirse e imprimen un ritmo y una velocidad al juego tremendamente difícil de aguantar. Hemos sabido sufrir y contemporizar, alargando el partido en ciertas fases para parar sus oleadas y conseguir estar en todo momento con vida. Hemos hecho un enorme partido que nos tiene que servir para pelear de tú a tú con cualquiera. Esta plantilla tiene un grandísimo nivel, pese a que todavía nos falta por recuperar a piezas importantes. Estoy muy orgulloso del trabajo de mis chicos, aunque igualmente sabemos que hay que seguir apretando más y más cada día para poder crecer a lo largo del campeonato. Noche feliz, pero insisto, trabajo, sacrificio y humildad. No hay otro secreto. Sigamos trabajando fuerte, siempre en positivo, creyendo en lo que hacemos. Es fundamental. Partido a partido. Ahora a darlo todo frente al Club Deportivo El Ejido en la Copa del Rey”.

Ficha del partido

Colegiados (Cádiz y Sevilla):
Vela Bozada
Estrada Rocha

Jerez de los Caballeros:
Chato; Kiko, Sergi, Chicho, Calamar –quinteto titular- Santi; Santos, Rubén, Titi, Piku, Juanito, Koko.

SIMA Peligros Fútbol Sala:
José Ángel; Rafi, Weche, Miyi, Jesús –quinteto titular- Germán; Bailón, Jorge, Ismael, Pablo, Motos, Arco.

Goles:
8’ 0-1 Pablo
9’ 0-2 Bailón
11’ 1-2 Piku
12’ 2-2 Chicho
15’ 2-3 Pablo
18’ 3-3 Juan
18’ 3-4 Motos
25’ 4-4 Pablo (p.p)
33’ 4-5 Germán
37’ 5-5 Aitor (10m)
38’ 6-5 Koko
39’ 6-6 Miyi (10m)

Incidencias:
Partido correspondiente a la 5ª jornada del Campeonato Nacional de Liga en el Grupo V de Segunda División B. Pabellón Municipal de Deportes Francisco Rivera Montero de Jerez de los Caballeros. Más de cuatrocientos espectadores llenaron la instalación para presenciar el envite.

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